Jealous of my boogie – RuPaul

RuPaul es el personaje que mejor ha jugado en la última década con la ilusión de ser mujer. Hace un lustro que se destapó como la alternativa drag a las supermodelos que hizo de él un ídolo de multitudes. Su mensaje: glamour, libertad y amor total.

Esparcido entre discos, actuaciones en directo y programas de televisión enganchó a propios y extraños, con la convicción de que estábamos asistiendo al triunfo de una revolución pendiente. “Con el nuevo milenio a la vuelta de la esquina, la gente está descubriendo que todos somos algo más de lo que aparentamos. Y las drag queens les servimos de guía, por algo representamos la dualidad del Universo”, explica.

La firma de cosméticos Mac captó tan bien su mensaje, que no dudó en convertirlo en uno de sus representantes. RuPaul recorre el mundo demostrando que no hay dobleces en su juego al tiempo que publicita barras de labios: “Mi contribución al mundo es para todos, no sólo para los gays o los travestidos o los negros o quien sea. Todos somos iguales. No quiero segregar a nadie. Bastante marginación he sufrido yo en mi vida”. Al final, lo de RuPaul es una simple invitación a disfrutar de la vida. Y si para ello hay que pintarse como una puerta, sea.

“En realidad, no soy ningún modelo a imitar. Mi única intención es vivir una experiencia fantástica, divertirme y ayudar a la gente a que lo pase bien”. Da igual si lo hace como hombre o como mujer. “Este cuerpo no significa nada, apenas es el traje que viste nuestras almas. Nacemos desnudos, el resto es artificial”.

Página Web: RuPaul

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